El Cânhamor ECObloque 32 (bloque de 32 cm de espesor) representa el cénit absoluto de la ingeniería de materiales en hormigón de cáñamo y cal de la firma. Si los formatos anteriores ya superan con creces las normativas constructivas convencionales, el formato de 32 cm se sitúa en una categoría propia: es una solución monomuro hiperbárica diseñada para la arquitectura pasiva radical, el estándar Passivhaus Premium y proyectos de Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (ECCN) con ambición de “energía cero” o desconexión total de la red eléctrica.
Este bloque masivo no es simplemente un elemento de cerramiento; es un sistema constructivo estructuralmente autoportante de gran espesor que acumula una cantidad masiva de biomasa vegetal y aglutinante mineral por metro cuadrado. Está pensado específicamente para resistir los climas más severos del planeta —desde inviernos boreales y zonas de alta montaña hasta desiertos con oscilaciones térmicas extremas—, garantizando el confort interior mediante leyes termodinámicas pasivas y desbancando de forma definitiva a los aislamientos sintéticos multicapa.
Dimensiones, Geometría y Logística de Vanguardia
El Cânhamor ECObloque 32 cuenta con un volumen imponente, diseñado industrialmente para levantar muros exteriores de un espesor excepcional minimizando al máximo los puentes térmicos y el número de juntas de colocación:
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Longitud: 50 cm
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Altura: 20 cm
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Espesor (Grosor): 32 cm
Con estas dimensiones, se requieren exactamente 10 bloques para levantar un metro cuadrado (1 m2) de fachada monomuro. A pesar de lo que pueda sugerir su robusto grosor de 32 cm, el bloque mantiene una ligereza física asombrosa gracias a la estructura celular y alveolar de la cañamiza industrial (el núcleo leñoso del cáñamo). Esto permite que, a diferencia de los bloques de hormigón tradicional o la termoarcilla pesada de gran formato, el ECObloque 32 pueda ser manipulado por los operarios en obra con una ergonomía sorprendente. Esto agiliza los plazos de ejecución, reduce drásticamente el peso global sobre la estructura portante del edificio y optimiza los costes logísticos de transporte.
Sumidero Activo de Carbono: Sostenibilidad de Impacto Positivo
El Cânhamor ECObloque 32 encarna el concepto de construcción regenerativa. Fabricado mediante un proceso industrial de prensado en frío y curado natural al aire, prescinde por completo del horneado a altas temperaturas, reduciendo a cero el consumo intensivo de combustibles fósiles en su producción. Su composición consta exclusivamente de cañamiza triturada, cal natural pura (aérea e hidráulica) y aditivos minerales puzolánicos.
El balance medioambiental de este bloque es el más alto de toda la gama. Debido al enorme volumen de cáñamo concentrado en sus 32 cm de profundidad, la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que secuestra es masiva. Durante el rápido crecimiento del cultivo de cáñamo, la planta absorbe mediante fotosíntesis mucho más CO2 del que se genera en la cadena de fabricación y transporte del bloque. Al quedar estabilizado por la cal, ese carbono queda fijado en los muros del edificio de forma sólida durante siglos. Además, a lo largo de las décadas, la cal del muro continúa un proceso natural de recarbonatación pasiva: absorbe constantemente el CO2 del aire ambiente para volver a transformarse en piedra caliza, endureciendo el edificio año tras año y actuando como un purificador climático activo.
Termodinámica Extrema: Desfase Térmico sin Precedentes
La razón primordial para elegir el Cânhamor ECObloque 32 es su comportamiento térmico sin igual en el mercado de la edificación sostenible. En climas extremos, los aislamientos ligeros convencionales se saturan rápidamente, obligando a encender sistemas de calefacción o aire acondicionado. El ECObloque 32 combina una baja conductividad térmica intrínseca con una inercia y capacidad de almacenamiento calórico descomunales.
El ECObloque 32 proporciona un desfase térmico extraordinario que supera las 16 horas. El desfase térmico es el tiempo que tarda la onda de temperatura exterior en atravesar el muro y manifestarse en el interior. En regiones con veranos sofocantes e inviernos gélidos, el impacto de las temperaturas diurnas extremas es absorbido por la masa del bloque y no alcanza el interior de las estancias hasta el día siguiente, cuando ya está amortiguado y puede gestionarse con ventilación cruzada natural. En invierno, el muro funciona como una gigantesca batería térmica: almacena el calor de la radiación solar captada por las ventanas o de la calefacción interna de baja intensidad, e irradia ese calor de forma homogénea y radiante durante la noche. El resultado es un ambiente interior térmicamente plano, estabilizado pasivamente con un ahorro energético en climatización que puede alcanzar el 65%.
El Sistema Confort “Efecto Pulmón” a Gran Escala
Los problemas de habitabilidad derivados del aire enrarecido, las condensaciones y la proliferación de patógenos quedan completamente erradicados bajo el blindaje del Cânhamor ECObloque 32. Su estructura molecular e intersticial de “poro abierto” garantiza una transpirabilidad total de la envolvente, eliminando de raíz la necesidad de instalar barreras plásticas de vapor que asfixian los espacios habitables.
Dada su colosal masa biológica, este bloque actúa como un gigantesco pulmón higrométrico pasivo. Cuando en el interior de la vivienda la humedad relativa se eleva (debido a duchas, cocinas o la propia respiración de los habitantes), el muro absorbe de manera segura ese exceso de vapor a través de sus capilares sin sufrir degradación alguna. Cuando el ambiente se reseca por los cambios estacionales o el uso de climatización, el bloque libera gradualmente esa humedad limpia. Al estabilizar la humedad relativa interior de manera constante en el rango óptimo del confort humano (entre el 50% y el 60%), se crea un entorno hostil para el desarrollo de ácaros, virus respiratorios y mohos, ofreciendo una calidad de aire de pureza clínica indispensable para personas con asma o alergias.
Aislamiento Acústico Crítico y Seguridad Pasiva Absoluta
La combinación de la matriz elástica de la fibra de cáñamo y la rigidez de la cal confiere al Cânhamor ECObloque 32 un comportamiento acústico sobresaliente. Al ser un material denso pero poroso con densidad heterogénea, las ondas sonoras procedentes del exterior (tráfico de autopistas, aeropuertos, entornos industriales) no consiguen hacer vibrar el muro; la energía acústica se disipa por fricción dentro del infinito laberinto de microcavidades del cáñamo. Con un índice de atenuación acústica en fachada que supera cómodamente los 52 dB, garantiza un silencio absoluto y un confort de descanso inigualable.
En materia de seguridad contra incendios, el ECObloque 32 ofrece la máxima protección pasiva del mercado, clasificado como Euroclase A1 / B-s1, d0 (completamente ignífugo y no combustible). La cal envuelve y mineraliza cada filamento de cáñamo, impidiendo la combustión y la propagación de la llama incluso bajo la acción directa del fuego durante horas sin perder estabilidad estructural. Al ser un material 100% natural libre de compuestos químicos sintéticos, no genera humos negros opacos ni emite gases cianhídricos o tóxicos, salvaguardando la vida de los ocupantes en situaciones de evacuación.
Aplicaciones Constructivas y Acabados Bioclimáticos
El espesor de 32 cm está diseñado para ser el cerramiento exterior definitivo en la arquitectura más ambiciosa:
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Envolventes Monomuro Passivhaus Premium: Permite ejecutar fachadas completas que asumen en un solo paso constructivo todas las exigencias de aislamiento térmico, acústico, inercia bioclimática y protección contra el fuego, envolviendo estructuras portantes de pilares y eliminando al 100% los puentes térmicos en cantos de forjado.
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Arquitectura de Alta Montaña o Desértica: Su enorme masa lo convierte en la solución ideal para climas con variaciones térmicas extremas, donde la estabilidad de la temperatura interior es una cuestión de eficiencia y seguridad.
Para no anular las extraordinarias virtudes higrotérmicas de este bloque, es obligatorio desterrar los morteros de cemento Portland convencional y las pinturas plásticas acrílicas. El Cânhamor ECObloque 32 ofrece una adherencia mecánica nativa excepcional. Debe revestirse en su cara exterior con morteros de cal hidráulica natural (NHL) permeables al vapor pero estancos a la lluvia batiente, y en su cara interior con revocos finos de cal en pasta o morteros de arcilla pura. Estos acabados tradicionales pueden teñirse con pigmentos minerales, logrando una estética orgánica, texturizada, contemporánea y un espacio habitable libre de tóxicos.
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El Cânhamor ECObloque 32 es el cénit de la gama con sus 32 cm de grosor, diseñado con huella de carbono negativa para la ejecución de fachadas monomuro bajo los estándares Passivhaus Premium y de energía cero más exigentes del mercado. Gracias a su colosal masa biológica y mineral, ofrece un desfase térmico sin precedentes que supera las 16 horas y un aislamiento acústico crítico de más de 52 dB, blindando la vivienda de forma pasiva contra los ruidos y los climas más extremos del planeta. Al ser totalmente ignífugo y transpirable de poro abierto, funciona como un pulmón gigante que estabiliza la humedad interior en el rango idóneo del 50-60%, garantizando un aire de pureza clínica libre de condensaciones y moho.
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